¿Cómo escoger el nombre de tu restaurante?

Cuando empieza un nuevo proyecto, nos invade una gran emoción, ¿verdad? Empezamos a imaginar cómo será todo: la comida, el interiorismo, incluso la vajilla. Pero seamos claros, un proyecto no toma forma de verdad hasta que no pasan dos cosas: tener el naming… y la pasta para llevarlo a cabo, claro. 

Otro día hablamos de pasta y de financiación, pero hoy el tema que nos ocupa, son los namings triunfadores. Es el primer paso para que un proyecto de restauración sea un proyecto triunfador. Y ojo, que el nombre no lo es todo, que hacen falta muchas más cosas, pero es un gran principio. Y de principios hablamos. Un gran naming debe transmitir “cosas”. Y las “cosas” que tiene que transmitir, son esas que te harán diferente y especial. 

Aunque parezca un procedimiento puramente creativo, tiene una parte analítica muy importante que hay que tener en cuenta cuando creamos un nombre de restaurante. Entonces, ¿que hay que tener en cuenta en el proceso de elección de un nombre de un restaurante?

PRIMER PASO

Define tu propuesta. 

En pocas palabras, no te enrolles, si necesitas más de tres frases para definirla, ya no vamos bien…  y una vez la tengas, hazte las siguientes preguntas:

¿Qué tipo de cocina voy a ofrecer?

¿Qué personalidad tendrá mi restaurante?

¿A qué tipo de cliente me voy a enfocar?

¿Quiénes son mis principales restaurantes competidores?

¿En qué nivel de precios estará mi carta?

¿Dónde estará ubicado mi restaurante?

¿Será un solo restaurante, varios, una franquicia?

SEGUNDO PASO

Storitelling.

Cual es la historia. Todo buen proyecto debe tener una historia detrás. La razón por la que quieres montar un restaurante. Incluso si lo que quieres es tener un restaurante para invertir, procura que haya una historia que explicar. Los comensales se sienten atraídos por historias personales. Transmitir esas historias en el naming siempre es una buena idea. 

Por ejemplo, cuando los chef Alain Guiard y Marc Martín nos contrataron para crear el branding de su nuevo restaurante, nos contaron que querían crear un concepto de alta gastronomía en forma de vermuteria, un concepto llano, abierto a todo el mundo, sin sofisticaciones, algo mundano. Y de ahí salió el nombre de La Mundana, convirtiéndose en uno de los mejores restaurantes de Barcelona.

Otro ejemplo de nombres que salen solos con un buen storytelling son Marea Alta, restaurante dedicado al producto marinero de altísima calidad situado en el último piso del edificio Colón.

TERCER PASO

¡A jugar!

Una vez tengas claro los dos primeros pasos, podemos empezar a jugar. Prueba de seguir alguno de estos métodos que te apuntamos a continuación:

Juegos de palabra

Es de las técnicas más resultonas. Un juego de palabras que además nos ayude a definir nuestro concepto es una apuesta ganadora. Ejemplos serían, Chicha Limoná, Dos pebrots, Zero Patatero o Last Monkey.

Resumir tu propuesta en un solo adjetivo

Un gran ejemplo sería “Espai Kru”, restaurante que sólo ofrece elaboraciones crudas. Compartir o Disfrutar son otros ejemplo de nombres que lo dicen todo.

Mezcla conceptos

La mezcla de distintos conceptos puede resultar muy interesante. Un ejemplo que nos encanta es Estimar, que juega con la estima y el mar. Sin duda un naming ganador para el restaurante de Rafa Zafra. O el ya desaparecido Mextizo, que jugaba con mestizo y mex, ya que su carta era mitad mexicana, mitad catalana.

También los hay confrontados. Un ejemplo: Fat Barbies. Restaurante de cocina sureña, no demasiado healthy pero muy sabrosa. Mezclan las palabras Fat y Barbies, dos conceptos enfrentados, que lo convierte en un juego divertido que transmite mucha intención.

Sonoridad

La sonoridad es muy importante para que los comensales acaben recordando el nombre. Es un aspecto que hay que tener en cuenta, pero a veces, un naming se puede plantear desde la sonoridad. Un ejemplo en Barcelona sería “Anita flow”. Otros ejemplos de nombres muy sonoros son DooBop, Babula Bar, Boa Bao

Otros idiomas y culturas

Sin duda, recurrir a otros idiomas es una práctica muy efectiva, y más cuando tu oferta gastronómica es de otro lugar. O incluso buscar en su cultura, lugares o fiestas. 

Pero no solo cuando se trata de cocina exótica. A veces podemos extranjerizar palabras o conceptos, cómo Can Fisher o L’Eggs

Identifícate con tu público o lugar

Hay quien prefiere identificarse con el lugar donde está y le saca mucho partido. Un ejemplo seria Casa Xica, situado en la calle de la França Xica, se adueñaron de parte del nombre de la calle, para darle personalidad y transmitir que su local es pequeño, pero se come muy grande. 

Indaga en la historia

A veces, buscar en la historia de la ciudad nos puede ofrecer regalos maravillosos. Un ejemplo sería el proceso de creación de naming que hicimos para un nuevo chiringuito del Grupo Pantea, que estaría situado en la zona de La Barceloneta. Buscando en la historia del barrio descubrimos que había una zona de la playa de Sant Sebastià que se le llamaba popularmente la playa de La Deliciosa. Esto fué todo un regalo, que dió nombre a uno de los chiringuitos de playa más populares de Barcelona.

CUARTO PASO

Analítica.

Vale, ahora ya tienes un listado de posibles nombres, todos muy chulos. Pero hay que analizarlos bien. Este trabajo de analítica será de gran ayuda para la elección del nombre final, y que se convierta en el naming de un proyecto de restauración ganador. ¿Y que tenemos que analizar? Te indicamos un listado de aspectos a analizar:

  1. ¿Existe ya? Comprobar que ese nombre ya exista como restaurant.
  2. ¿Cómo suena? Si es fácil recordarlo, o escribirlo, si es demasiado largo o se confunde con otra palabra fácilmente.
  3. El nombre ganador debe ser atemporal y adaptable al posible crecimiento.
  4. Debe evitar posibles connotaciones negativas. A no ser que sea esa la estrategia. 
  5. Analizar si es el nombre adecuado para tu público o para la zona donde estará tu restaurante.
  6. Debe ser registrable. Empieza buscando el dominio web. En cuanto tengas el nombre ganador, no tardes en registrarlo. Más adelante te enseñamos cómo.

CONCLUSIONES

Una vez hechos estos pasos, seguro que tendrás un listado de posibles nombres. Y si has hecho la analítica posterior, tu lista quedará reducida a dos o tres. Elige el que transmita más cosas con menos. Y déjate llevar por la intuición. 

 

No lo hagas sólo, pero tampoco lo consultes con demasiada gente. Como dice nuestro amigo Jose Varela del Grupo Varela, las opiniones son como los culos, cada uno tiene uno, y si preguntas a demasiada gente, te pueden despistar. Rodéate de la gente de más confianza, dos o tres personas máximo y pregúntales a ellos. 

REGISTRA TU NOMBRE

Una vez tengas tu naming, regístralo. No es suficiente con comprar el dominio de internet, hay que registrarlo en la OGDE, la oficina de gestión empresarial. En Barcelona está en el Carrer de Sepúlveda, 148-150, 93 484 92 30. Hay que rellenar un formulario y pagar unas tasas.

Registrar tu nombre es muy importante, ya que, si alguien con un nombre parecido al tuyo (no es necesario que sea igual) lo registra y tu no lo has hecho, podría reclamar judicialmente que cambiaras de nombre. Imagina los perjuicios que supondría algo así.

Y ya sabes, que aquí en Lamaga estamos para lo que necesites. Si necesitas un naming rompedor y ganador…

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