Cartas en papel vs. cartas digitales

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Cartas en papel vs. cartas digitales: Ventajas y desventajas de estos formatos.

Desde que el COVID-19 llegó a nuestra vida, hay muchos aspectos que han cambiado. De alguna manera u otra, es innegable que trajo cosas para quedarse, y la hostelería es uno de los mayores ejemplos. Aforos restringidos, el uso exclusivo de las terrazas o comer solo con convivientes son algunas de las cosas que cambiaron en el sector, sin embargo, mientras estas se han ido con la baja incidencia de la enfermedad, otros aspectos, se han mantenido con el fin de mejorar la hostelería así como la experiencia del cliente. Para muestra un botón, y es que estaréis de acuerdo en que, en la actualidad, pocos son los restaurantes que no disponen de un QR con acceso directo a su carta. Una forma sencilla, económica, y sobre todo, higiénica, para que el consumidor acceda al menú.

Como hemos señalado, los orígenes de la carta digital estuvieron directamente relacionados con las medidas sanitarias de la pandemia, no obstante, dónde antes solo veíamos un método para reducir el contacto, ahora nos encontramos ante la primera opción de carta para la mayoría de restaurantes. Ahora bien, ¿es esto la sentencia a la carta de papel? ¿Realmente tiene tantos beneficios? En el post de hoy, hablaremos de las ventajas y desventajas de la carta física y digital. Muy probablemente, si eres hostelero y te debates entre lo establecido y el futuro, esta publicación te ayudará a decantarte.

 

La carta física

Como ya indica su nombre, la carta física es la carta a la que estábamos acostumbrados antes de la llegada de los QR y sucedáneos. No siempre de papel, este formato ha formado parte de la imagen de marca del restaurante, yendo, muchas veces, en sintonía con la decoración, el nombre y los platos del establecimiento. Si bien muchas veces podía ser un clásico trozo de papel plastificado, otras veces la carta se viste con sus mejores galas para formar parte de la experiencia. Este tipo de formatos, es frecuente verlos en restaurantes con precios más elevados.

Otra de las ventajas de la carta física es la interacción que aporta entre el restaurante y el cliente. Algo que, sin duda, no podemos pasar por alto, pues con la llegada de las cartas digitales es cierto que se pierde la relación entre camarero-consumidor, hecho que perjudica al restaurante y hace que la dimensión humana del establecimiento se pierda para ser substituida por tecnología. Relacionado con esto, no debemos olvidar la importancia que recibe el servicio por parte del cliente, pues no sería la primera vez que volvemos a un sitio solo “por lo bien que nos tratan” y eso, es innegable que se favorece gracias a el trajín que supone dejar y recoger las cartas físicas.

Siguiendo con los pros que tiene el uso de este tipo de carta, y para los más puretas de la hostelería, el uso de una carta en papel es un hecho completamente arraigado a la cultura y tradiciones de la hostelería, una de esas cosas que, para algunos, no deberían perderse. Sin ir más lejos, y ya integrando el tema de la barrera generacional, es evidente que la carta física es ideal para los usuarios no-digitales, una parte muy numerosa de la población.

Dicho esto, ¿por qué todo indica que esta va a quedar obsoleta? ¿Cuáles son sus desventajas? Para empezar, y aunque pueda parecer obvio, el hecho de mantener una carta en papel puede generar sensación de suciedad por el contacto, algo completamente contrario a las medidas de higiene que exige la situación actual. Además, uno de los principales handicaps versus las cartas digitales es que no está actualizada en tiempo real. Esto, entre otras cosas, ralentiza la evolución del restaurante, así como la integración de nuevos platos en la carta. Ni que decir que su actualización requiere unos costes de imprenta que son fácilmente ahorrables con un formato digital.

 

La carta digital

Evidentemente, y haciendo alusión al principal argumento de su creación, la carta digital evita el contacto y favorece las medidas de higiene. A nivel tecnológico, una de sus principales ventajas es la posibilidad de actualizarse en tiempo real y con un coste económico menor, siguiendo esta línea, la carta digital puede ser consultada desde cualquier dispositivo digital y en el momento que sea.

Siguiendo con sus ventajas, no podemos pasar por alto la nueva tendencia que ha asentado este formato: hacer la comanda online. Sí bien es verdad que no todas tienen esta opción, pues no son cartas dinámicas, hay otras que integran opciones de la propia página web, a menudo también permiten hacer un pedido online, hecho que se traduce en una agilización del trabajo de los camareros, así como de la toma de decisiones del cliente. Otro aspecto a destacar es que gracias a fomentar las cartas interactivas, tienes la posibilidad de recoger datos de los clientes, conocer más sobre sus gustos y adaptarse a sus necesidades. 

En el ámbito de desventajas, la carta digital disminuye la interacción con el camarero y además promueve el uso del móvil en los comensales.

 

Conclusiones

Con todo, vemos que se está generando un debate entre el futuro de las cartas en la hostelería. Teniendo en cuenta todos los pros y contras de ambos formatos, desde aquí consideramos que es el propio restaurante quien debe decidir teniendo en cuenta las necesidades de su establecimiento, así como del consumidor, pues la carta es un elemento más del restaurante y un formato u otro puede ser decisivo. Para elegir, recomendamos considerar elementos como el target del restaurante, el ticket medio, el perfil del consumidor y hasta el propio storytelling del restaurante.

Y si necesitas ayuda para la toma de decisiones respecto a la carta, recuerda: 

 

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